De papá para Mati — y ahora, para muchas familias
Mathias siempre ha tenido su propio ritmo para descubrir el mundo. Como papá, durante años he buscado formas de acompañarlo, comprender cómo aprende y encontrar herramientas que le permitan avanzar sin que cada dificultad termine convirtiéndose en frustración.
Las señales comenzaron desde muy pequeño. Mathias aprendió a hablar a los siete años. A los nueve, nos confirmaron que tenía un retraso en el aprendizaje, aunque todavía no teníamos un diagnóstico claro.
Cuando comencé este proyecto, Mathias tenía diez años.
Fue entonces cuando decidí dejar de buscar solamente herramientas que pudieran servirle y comenzar a crear algunas especialmente para él.
Un juego hecho especialmente para él
Así nació su primer juego de matemáticas. Lo hice pensando en Mathias: con colores que le gustaran, instrucciones claras, ejercicios que pudiera repetir a su propio ritmo, diferentes niveles de dificultad y, sobre todo, mensajes que celebraran su esfuerzo, no solamente si había acertado o se había equivocado.
La idea era sencilla: darle un lugar donde pudiera practicar, jugar, aprender y equivocarse sin miedo.
Acompañar también es comprender
Mientras lo construía entendí que había algo más que necesitaba. Como papá, también quería poder acompañarlo: saber qué cosas se le daban mejor, cuáles le costaban más, cuánto había avanzado y qué podíamos volver a practicar juntos.
No quería simplemente ponerle un juego delante. Quería comprender un poco mejor su proceso.
Entonces pensé en todas las familias que podrían estar buscando lo mismo: en los padres que quieren ayudar pero no siempre saben por dónde comenzar, en los profesores que intentan encontrar nuevas formas de llegar a cada niño y en los profesionales que los acompañan y necesitan herramientas que puedan complementar ese proceso.
De Mathias para muchas familias
Fue ahí cuando aquel pequeño juego de matemáticas comenzó a convertirse en algo mucho más grande. Así nació Hola Mati.
Su nombre viene de él, de Mathias, porque esta historia comenzó gracias a él.
Aquí iremos creando juegos de matemáticas, memoria, asociación, palabras, coloreado, rompecabezas y muchas otras actividades. También queremos construir un espacio donde los adultos que acompañan a cada niño puedan observar su progreso, reconocer sus fortalezas y descubrir dónde quizá necesite un poco más de práctica.
No para comparar a un niño con otro.
No para decirle qué debería saber a determinada edad.
Sino para mirar hacia atrás y descubrir cuánto ha avanzado a su propio ritmo.
Hola Mati no pretende tener todas las respuestas ni reemplazar el acompañamiento de profesionales, profesores o familias. Al contrario, queremos que pueda convertirse en una pequeña herramienta más para quienes están ahí todos los días acompañándolos.
Todo comenzó con un papá creando un juego para su hijo. Después apareció una idea muy sencilla:
Si esto puede ayudar a Mathias, quizá también pueda ayudar a otro niño.
Por eso decidí compartirlo.
Con amor,
el papá de Mathias